Nuestra historia

Somos Araceli y Antonella

Yo, Araceli, cambié mi vida de publicitaria en Madrid por una vida en el campo de Mallorca más conectada con la naturaleza y conmigo misma. En el año 2009 creé la marca de bolsos de palmito Antic Mallorca, haciendo diseños que desde el principio realizo con “Ses Madones de sa Llata”, grupo de artesanas jubiladas que son mi mayor inspiración. En el año 2017, reuní a Antonella Farris y Maria Adrover, artesanas de otras disciplinas, para aprender con Ses Madones su arte y todo su proceso tradicional con la intención de crear una escuela de “llata” que pudiera contribuir a dar continuidad a su arte en Mallorca. 

Antonella, mi compi, cambió su isla natal, Cerdeña, por otra isla mediterránea, Mallorca. Antonella desde siempre se interesó por la artesanía, sobre todo por la lana y la piel, y también por esa parte mágica de desarrollo personal que nos brinda. Desde 2017 ha formado parte de la escuela de llata como maestra y de la nueva generación de artesanas que elaboran las piezas de Antic Mallorca. Antonella ha estado desde el origen de La escuela artesana junto a mí, organizando la escuela presencial y llenándolo todo de su buena energía.

Qué nos mueve cada día

La artesanía puede contribuir al cambio social

En La escuela artesana tenemos el compromiso de acercar la artesanía con valores al mayor número posible de personas, para que puedan conocer otras formas de desarrollarse, otros caminos de vida e inspirarles para que sean parte del cambio que la sociedad actual necesita. 

Creemos que difundiendo y enseñando otra forma de trabajar y producir, más sostenible y en la que los valores son prioritarios a la hora de tomar decisiones, estamos ayudando a transformar la sociedad. Queremos llevar inspiración a todas aquellas personas que sienten que se pueden hacer las cosas de una forma diferente. Mostramos que podemos vivir a otro ritmo más natural, cuidando mejor nuestro entorno y a nosotras mismas. 

Con nuestros cursos, talleres y experiencias proponemos herramientas para conectar con nuestra esencia y con la de los demás, ayudarnos unas a otras e ir tejiendo una red de confianza. Queremos contribuir a construir comunidades que impulsen una renovada sociedad en la que podamos vivir de una forma más natural, más lenta, más inclusiva, más justa, más sostenible, más solidaria y más bella.

Generar encuentro

Conectamos maestras/os artesanas/os que trabajan y viven de forma coherente, con personas que buscan un acompañamiento para dar el paso hacia ese camino. La elección del profesorado, las disciplinas y los temas tratados en La escuela artesana muestran nuestro compromiso con la diversidad, la calidad, la sostenibilidad, la igualdad, la inclusión y el cambio de modelo económico.

La pasión como camino de vida

Proponemos salir ya de los viejos patrones sociales y encontrar nuestro camino desde nuestra esencia y siguiendo nuestra pasión. Nuestro objetivo es que podamos sentirnos conectadas con lo que somos y con lo que hacemos.

Enfatizar nuestra esencia femenina

Queremos vivir en igualdad. La escuela artesana está impulsada por mujeres, la mayoría de nuestras maestras son mujeres y el 90% del alumnado son mujeres. El ambiente y el ritmo que se genera en este entorno femenino resulta muy acogedor y cálido, podemos sentir el apoyo mutuo y la facilidad con la que fluye la comunicación, el aprendizaje y el trabajo. Nos gusta pensar que cuando trabajamos, enseñamos y aprendemos desde esta perspectiva femenina estamos contribuyendo a cambiar el modelo económico y social, abriendo nuevos espacios en los que las mujeres también podemos ser y estar como somos, sin tener que comportarnos como hombres.

La inclusión como pilar fundamental

En La escuela artesana creemos firmemente en el bien que la artesanía nos hace a las personas y por eso nos esforzamos mucho en ofrecer un contenido, un espacio y un tiempo sanos y enriquecedores para todas las personas, incluidas aquellas que lo tienen más difícil.

Por eso damos becas a mujeres que han sido víctimas de violencia de género, para que puedan aprender un oficio en un ambiente sano y enriquecedor con el que ganar autoestima y confianza. (Vienen mujeres que están en programas de la Fundación IRES).

Para las personas sordas o con dificultades auditivas ofrecemos la posibilidad de tener una intérprete de lenguaje de signos en nuestros cursos y talleres para que puedan realizarlos integrados con el resto del alumnado.

Y hacemos los cursos y talleres en espacios que ofrecen acceso físico inclusivo para que todo el mundo pueda disfrutar de ellos.

Ahora que ya nos conoces un poquito más

Te invitamos a vivir la experiencia de la creación desde la esencia de la materia, a través de tus manos, desde donde el alma te guíe.